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09 julio 2017

KEITH JARRETT, GARY PEACOCK, JACK DEJOHNETTE Nostalgia de un reto incesante


KEITH JARRETT
GARY PEACOCK
JACK DEJOHNETTE

Nostalgia de un reto incesante

Icono más que autor que ha conseguido ampliar los límites de un género y una audiencia hasta lugares insospechados para un músico "de jazz", en su vasta producción Keith Jarrett ha concitado música clásica y contemporánea, totalmente improvisada o escrita para conjuntos de cámara, folk, blues, rhythm & blues y jazz en toda su extensión lingüística. Practicando un nuevo espacio para el soliloquio o en sus muy contados grupos, el pianista ha combinado todas estas fuentes en un estilo maximalista de cuya influencia es difícil sustraerse. Como difícil es hacerlo para cualquier trío contemporáneo respecto al que le unió a Gary Peacock y Jack Dejohnette. Grupo fundado en 1983, su obejetivo, en principio, pasaba por recuperar temas clásicos o standards, algo que ya hiciera, a su manera, el conjunto de Bill Evans dos décadas antes.
Por Jesús Gonzalo @noiself

A pesar de los avances y diversidad en el "arte del trío", al repasar algunos de los momentos que nos han dejado, se hace difícil imaginar que se pueda alcanzar el nivel que ellos consiguieron casi de manera ininterrumpida. Pocos grupos han conquistado tanto la emoción como el intelecto de los buenos aficionados al jazz. Su mensaje no sólo era contagioso sino erudito. Para cualquiera que se iniciara en la escucha del jazz a finales de los 80, el encuentro con este trío supuso un sendero de creación sin retorno, un abandono al regocijo, a formas de perfección expresivas, toque sensitivo y rebosante pulcritud, comunicación instantánea en el diálogo y, en suma, de una plenitud en el discurso que sostenía el pasado y asentaba, sin gesto forzado alguno, la modernidad absoluta en un instante irrepetible.

Estuvieron juntos más de 30 años en los que dejaron constancia de su inagotable caudal creativo, sobre todo en memorables registros en directo publicados profusamente por ECM. Y casi sin quererlo, sacaron Somewhere en 2011 y se hizo el silencio. Aunque estamos seguros de que irán saliendo puntuales testimonios en su discográfica habitual, parece claro que la carrera de este trío histórico ha llegado a su fin. ¿Razones de salud? Contesta a esto Keith Jarrett en una entrevista realizada en mayo de 2015 para la revista francesa Jazz Magazine:

Un trío contemporáneo de standards

Tocaron juntos entre 1966 y 68 como miembros del cuarteto de Charles Lloyd, más tarde en 1970 sería con Miles Davis. El grupo se inaugura como tal en 1983 con un repertorio de standards. Con ese mismo título se inicia la leyenda 
"Es cierto, cuenta Jarrett, Gary tenía problemas de oído cada vez mayores. En realidad nosotros no decidimos dejarlo, fue algo que venía impuesto por las circunstancias. Ya dos años antes habíamos tenido un descanso por razones similares. Luego empezaron a salir proyectos nuevos liderados por Jack y, con el tiempo, parece claro que todo ha llegado a su fin. Por supuesto que mantenemos nuestra amistad. (¿Piensa tocar con otros colaboradores?) No sé qué va a pasar, no tengo proyectos y, siendo sincero, no tengo intención de tocar con nadie por el momento". 


Su último concierto tuvo lugar el 30 de noviembre de 2014 en el New Jersey Performing Arts Center, y el primer disco en el que coincidieron los tres fue Tales of Another de Gary Peacock, 1977


Fundado en 1983 para realizar "un ejercicio de memoria que aborrece la nostalgia", el Standard Trio supuso un sendero creativo que catapultó al trío a una dimensión  “orquestal” decididamente acústica. Por un lado, Jarrett, el que dirige los terrenos y repertorio a abordar por este conjunto, tenía claro que quería una vuelta a las raíces, a una literatura musical de standards poco transitados que verían la luz dentro de un formato clásico con nuevos ropajes.

Inicios en imágenes

Para celebrar el 25º aniversario del trío, ECM publicó en DVD dos conciertos que tuvieron lugar en Japón (febrero de 1985 y octubre del 86) que constatan el estado de gracia creativa que desde sus inicios y siempre ha acompañado a esta alianza


Los tres habían formado parte de la experiencia avanzada en los 60, un paso más allá hacia la improvisación libre colectiva, y apartándose de la efímera etapa eléctrica junto a Miles Davis. Él mismo, Jarrett, había situado a dos de sus grupos de comienzos de los 70 en ese espacio de creación que exploraba formas más abiertas derivadas del free jazz. Primero con su trío junto a Charlie Haden y Paul Motiandos músicos fundamentales pertenecientes a la esfera de Ornette Coleman y Bill Evans. Este trío dejó escaso testimonio de su obra, cosa que no ocurriría luego cuando se amplió a cuarteto ("el americano") con el saxofonista Dewey Redman. Paralelamente, el pianista había impulsado la apertura a horizontes interpretativos inexplorados para un músico de jazz en sus recitales en solitario con el inusitado éxito del Köln Concert de 1975.

El Standard trio y sus miembros bebían de, al menos, tres fuentes. Por un lado Ornette Coleman y su avance sobre el bebop y su síntesis de una música impregnada de folk-blues, por otro la enorme influencia del trío de Bill Evans, con su pulcritud expositiva, libertad melódica para el contrabajo (Scott LaFaro como "escuela" de Gary Peacock) y su complejo trabajo armónico con introducciones a tema, y, también, habría que sumar como referente a Miles Davis. El genial trompetista (alguien a quien "le gustaba más escuchar que tocar", dijo de él Jarrett)  había contado con Jack Dejohnette por su facilidad para componer una arquitectura en planos dotándola de precisión y movimiento, por su inmenso drive y su velocidad para el swing, facultades que le recordaban a Tony Wiliams (el quinteto de los 60). Esos planos que luego llevaría a una dimensión en volúmenes con Jarrett y Peacock.
“Cuando tenía trece años, al salir de la escuela, entré en una tienda que vendía productos de importación y descubrí un vídeo de Keith Jarrett, Gary Peacock y Jack DeJohnette: Standards II, Live in Tokyo. Pedí a mi madre que me lo comprara. Me cautivó de tal modo que lo escuché cada día durante un año.” 

Este doble dvd (imagen superior) inmortaliza el ejercicio de exploración sobre el standard que definió su fundación. Las imágenes nos permiten visualizar la química única entre los tres y, también, las proverbiales posturas, gestos y gemidos que acompañan al genio del piano. “Hacer avanzar la tradición”, un reto imprescindible en la historia del jazz contemporáneo.

Jarrett-Peacock-DeJohnette
Standard Trio

Tras poner fin en 1979 al "cuarteto nórdico" encabezado por Jan Garbarek, en 1983 se formaliza el Standard Trio, conocido simplemente por la unión de sus nombres. Fue un grupo clave tras el histórico de Bill Evans por su impulso a la gramática en este formato con temas clásicos, pero sobre todo por introducir espacios de improvisación libre y exploración tímbrica

Bastantes han sido las grabaciones con un repertorio de estándares desde los dos primeros volúmenes aparecidos en 1983 bajo el título Standards I y II. A estos le siguieron Still Life, Tribute, The Cure...pero, hasta hoy, ninguna de las grabaciones, si exceptuamos temas sueltos de cada una de ellas, alcanza la dimensión mayúscula de algo que podría ser toda una integral. At the Blue Note The Complete Recordings es el imprescindible registro en 6 Cds de las sesiones realizadas en dicho local neoyorquino durante una semana de junio de 1994. Energéticas versiones, llenas de pulso vital en melodía y ritmo que, acertadamente reunidas desde un club, condicionan un mensaje de inmediatez y cercanía al público distinto de los grandes teatros en los que suelen ser recibidos y de los que han dejado un montón de grabaciones.

El repertorio de estándares, como siempre en manos de Jarrett, es amplio y variado. Lo interesante es el rumbo que toman, de dónde provienen o adónde van. Entre ellos están Autumn Leaves, I`m fall in love too easily, Time after time, On green Dolphin Street, Days of wine and roses o un You don`t know what love is que vuela a orillas de mediterráneo árabe convertido ya en Muezzin, donde Dejohnette da réplica al sonido de darbuka. Horas y horas de momentos únicos, de detalles para el recuerdo y la sorpresa contienen esa caja en las que sobresale el largo y vibrante  desarrollo que define, otra vez motivos repetitivos con ribetes arábigos, como inspirados en el oud, en Desert sun.

DISCOGRAFÍA ESENCIAL
Su vasta producción se inicia en  dos volúmenes fundacionales de 1983 (Standards I II) y tiene como entregas referenciales Changes, Still Life, Tribute, The Cure, Bye Bye Blackbird y Always let me go, una vez más desde Japón. Aunque entre todas destaca esa integral que sitúa al grupo en un momento dulce en At the Blue Note Complete Recordings, registro en 6 cds de los conciertos que durante una semana de  junio de 1994 ofrecieron en el mítico local neoyorquino
ECM Records-Distrijazz
Antes de este brindis fallido por su 20 aniversario que fue Up for it, sería Whisper Not el disco doble que recogía la grabación en directo desde París con un repertorio dedicado a temas de la época del bebop. Contrariamente a lo que pide ese acaudalado y veloz estilo, la economía discursiva impuesta por un extraño síndrome de fatiga crónica ayudó a Jarrett a concentrar su mensaje en pequeñas pero clarividentes introducciones sobre los estándares y, así, desgranar sin rutina sus esencias.

Justo después el trío se adentró en esos espacios rigurosos y especulativos donde la sensación de inminencia del acto creativo la comparten tanto los músicos como el público. Muchos años después de Changes y Changeless, el trío entrega Inside Out. Fue éste un asomo de aquellas construcciones monumentales que procedían de sus recitales de piano, donde la ornamentación impulsiva ha dado paso a una mayor densidad de ideas en un bloque flexible de lazos bien tensados en su polirritmia. 
"Cuando formé el trío junto a Jack y Gary, los tres habíamos vivido en primera persona los años sesenta y la improvisación libre. En nuestra primera sesión de grabación, la que dio lugar a Changes, rendimos un homenaje al universo libre. Ahora, en pleno siglo XXI, sale Always let me go (2002). Antes de grabar en Londres Inside out el año anterior, les dije que debíamos no intentar seguirnos los unos a los otros. Es decir, que si a alguno se le había ocurrido una idea, el resto seguiría adelante, ajeno en cierto sentido a lo que hiciera cada uno y, por lo tanto, a cualquier referencia que pudiera interrumpir el flujo."
Keith Jarrett
Always let me go, una de nuestras grabaciones predilectas, manifiesta una trascendencia gramatical del conjunto inscrita en modelos de improvisación libre, materia de combustión colectiva y minucioso trabajo tímbrico (otro de sus hallazgos para el jazz). Espacios, intensidades y silencios culminan el juego de interacción libérrima entre los tres. Un portentoso Dejohnette y unos no menos inmensos Jarrett y Peacock dan prueba del momento que vivía el trío en 2002.


Mensaje en una botella

El trío dijo adiós a una colaboración de más de 30 años con Somewhere, disco grabado en directo en Lucerna el 11 de julio de 2009, aunque su último concierto tuvo lugar en 2014

La configuración de los temas en Somewhere, colocados alrededor de un eje central, remite al disco propio del trío Bye Bye Blackbird ,en el que el repertorio, dedicado a Miles Davis, giraba sobre largo desarrollo improvisado. Se incluye abriendo el disco, por cierto, Solar. Somewhere, la versión central del clásico de Leonard Bernstein, no está en esa línea abierta de improvisación libre que caracteriza, como decíamos, Changes o Always let me go, estando más basada en la exploración melódica que en un desarrollo polirrítimico. 

No hay nada nuevo que contar pero aquí estamos, parecen querer decirnos en este trabajo último del trió hasta la fecha. Sin excesos, midiendo con suavidad cada fraseo, dotándole de un barniz clásico que no deja de ser moderno, convincente y sensitivo, Somewhere es un regalo que se hacen los tres y que el buen aficionado guarda como otro de sus últimos tesoros.


+ KEITH JARRETT 







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