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02 julio 2017

MORTON FELDMAN Patterns in a chromatic field, For John Cage, Three Voices,

MORTON FELDMAN
Patterns in a Chromatic Field
Rohan de Saram (violonchelo), Marianne Schroeder (piano)
Hat (now) Art 204-1-2
 For John Cage
Josie Ter Haar (violín),  John Snijders (piano)
Hat (now) Art 160.  
Three Voices 
Julier Fraser (voz)
 Hat (now) Art 198
Distrijazz

Comprendidas entre 1981 y 83, estas tres obras encajan en el estilo desarrollado por el autor en su última etapa y concretamente entre Triadic Memories y Crippled Symmetry. En este periodo, y respecto a la primera citada, Feldman (1926-1987) opera sobre la memoria auditiva del oyente con repeticiones en las que los detalles cambiantes -leves y discontinuos- provocan una disociación en el circuito auditivo que anticipa las respuestas. Tendría el efecto paradójico del diálogo entre dos personajes del teatro de Samuel Beckett. Además, es en esta época cuando el material sonoro se va acumulando de manera oclusiva, como sin avanzar, con la sensación que precipita un colapso.
Por Jesús Gonzalo @noiself


La reedición de estos títulos coincide con el momento en el que el histórico sello suizo Hat Art, comandado desde 1975 por Werner X.Uehlinger, cesa su actividad y  traspasa su catálogo a la compañía OUTHERE. En su compromiso con la modernidad, hay dos autores que sobresalen entre sus preferencias más definitorias y tempranas: Cage y Feldman
La auténtica inspiración creadora de Feldman fue la pintura de los expresionistas abstractos, la colour-field painting o pintura de campos de color, y su equivalencia en sonidos: “Mi preocupación principal es intentar mantener una superficie plana con un mínimo de contrastes”. La abstracción despejaba el obstáculo a toda norma de composición basada en figura y fondo, dejando libre el terreno a una composición sin marco, sin acotación física, sin sujeción espacio-temporal. Como en Rothko, se producía una descentralización de motivos, sin notas determinantes, como manchas que se sostienen en el pentagrama del mismo modo que los rectángulos de pintor en su éter de color. Desde Vertical Thoughts (1963) no escribía para dúo. 

"Mi preocupación principal es intentar mantener una superficie plana con un mínimo de contrastes”
En Patterns in a Chromatic Field (subtitulada Untitled Composition for cello and piano, 1981), Feldman desarrolla una narrativa de encolamiento o pegado de pequeñas figuras sostenidas por silencios. La austeridad instrumental se enmarca en un uso de dinámicas lentas y suaves que arrastran la consciencia del espacio, de cada nota y su color. Las melodías que dibuja el chelo son figuras desvaídas que languidecen como perdidas. Esa ingravidez tiene el contrapeso del piano, que es quien ocupa el paso del tiempo con acordes acuáticos teñidos de indulgencia. 

El proceso se extiende mientras evoluciona. Tras una hora, y ya en la segunda parte, la percepción del suceso se va alargando, hay mayor levedad en unas líneas cada vez más desnaturalizadas en armónicos que provoca una concentración puntual de motivos dentro de un flujo que tiende a una bella descompresión. En palabras de Rahon de Saram: “Es la pieza más difícil que he tocado nunca, con una precisión ajustada a la notación”.

MORTON FELDMAN Y JOHN CAGE 
dialogan en 1966 sobre música, filosofía y arte 
(vídeo al final)
Dos de los creadores más influyentes del siglo XX, miembros de la New York School de los años 50, mantuvieron amistad hasta el final de los días de Morton Feldman. "Morty" nos dejó en septiembre de 1987, Cage lo haría en 1992

También a dos voces, For John Cage (1982) es un homenaje a un referente-compañero en la vanguardia desde los años 50 que integraron la New York School musical, que sirve para distinguir la posición de libertad que adopta el intérprete en la música de ambos (del azar y la combinatoria del I Ching a un mayor control de la exposición). Respecto a Patterns (violín por chelo) se traduce en mayor austeridad del lenguaje, acortamiento de la melodía y simplificación que da como resultado una percepción espacial más amplia ocupada por silencios: un estatismo que vibra desde dentro. En este contexto, Feldman encuentra su versión polifónica de la “armonía Zen” de Cage en un proceso de propagación continua.
Three voices fue escrita para Joan La Barbara tras recibir el compositor una carta de encargo de la cantante pidiéndole que escribiera algo para voz y orquesta. Esta versión está interpretada por la excelente soprano británica Juliet Fraser

La voz, con escasa presencia en la obra del autor, encuentra en su último periodo un tratamiento que evoluciona a la par de los demás instrumentos desde la inclusión en el ciclo camerístico The Ectasy of the moment, que recogía piezas de los 70. Three voices (1982) fue escrita para Joan La Barbara tras recibir el compositor ese año una carta de la cantante pidiéndole que escribiera algo para voz y orquesta, tras expresarle su preocupación por las dificultades que conlleva aunar a ambos. Feldman le contesta enviando una pieza acompañada de esta nota: “Las palabras están extraídas de las primeras líneas del poema Wind que Frank O`Hara me dedicó”. 

Estructuralmente se compone de una voz más otras dos pregrabadas, con una duración aproximada, decía en su carta, que rondaría los 45 minutos. La Barbara pensó, tras recibirlo, que con el material de cinta alcanzaría los 90, a lo que "Morty", como le llamaban sus amigos, contestó: “sí, siempre pensé que esa sería la duración final…” Ante la perplejidad de su respuesta y la imposibilidad de poder trasladarlo con ese tamaño, decidió dar más velocidad para alcanzar los 45, cuestión que condiciona esta novedosa polifonía feldmaniana a tres voces. La versión que comentamos tiene 52.31.

Artículo publicado en la Revista Scherzo





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